Cuando era pequeño recuerdo un día en el que me dijeron: «Escribe 9», y yo escribí 1001.
Me gritaron «¡Mentiroso!», y me criticaron «no se entera», sin dejarme decir que igual era el que más me enteraba, no fue divertido, fue cruel; y yo no supe explicarme como ellos.
Soy Tea.
«Que no vea el mundo cómo tú no significa que mienta»
1001 también era la verdad, es 9 en código binario.
Hola, soy Tea. Soy parte del espectro autista y, desde que tengo memoria, supe que lo era. Entiendo a quienes prefieren no decirlo: el mundo está lleno de estigmas, y resulta agotador cuando alguien construye tantas teorías sobre ti que deja de verte de verdad.
Me dedico a crear con madera. Lo digo así crear, de forma abierta porque así es la creación: libre. Para explicarlo, déjame darte un ejemplo: si te pido que hagas un plato de madera, simplemente harás un plato. Pero si te pido que crees algo que sirva como utensilio para comer, la puerta a la creatividad se abre. Y si eres lo suficientemente valiente como para no pensar en lo que «se supone» que debe ser, entonces tu ingenio se revelará, inesperado y auténtico.
Nunca olvides esto: tus respuestas son siempre el reflejo de tus preguntas. Lo que preguntas define lo que obtienes, y lo que te atreves a imaginar define lo que puedes crear.
¿Qué hago para evitar el burnout?
No se trata de superar el burnout; se trata de evitarlo, de llegar antes.
Todos los días, cuando siento que es el mejor instante para hacerlo, sin horarios fijos, hago esto:
-Mover las maracas para bebés (su sonido es más suave) cerca de mi cabeza, hago los movimientos que voy sintiendo natural, sin seguir un ejemplo ni un patrón.
-Estar un rato cerca del agua o dentro del agua: mar o ducha, según pueda ese día. Mejor mar o río, por el aire libre y lejos de los coches, por la contaminación acústica y ambiental.
-Bailar como soy. Me lo enseñó Shy: programó alarmas al azar y, cuando suenan, durante un segundo tengo que bailar. Si estoy en un sitio en el que no se puede, o sentado, me las ingenio para bailar con el core sin que nadie lo perciba.
-Tocar las piedras naturales que llevo en mi bolsillo, como me salga ese movimiento: natural, a veces hacen música…
-Vaporizar agua a las plantas y estar un segundo con ellas, sin querer nada de ellas.
-Andar descalzo sobre algo natural, mejor al aire libre. Si no puedo salir, por eso tengo una caja de tela con arena. Me lo enseñaron Angel y Deaf en su centro curativo: la salud mental también es física.
Nota: Todo tiene un porqué y no se dice porque lo único verdaderamente importante es que tú estés bien. 🐋
«Tus respuesta corresponden a tus preguntas» -S.R. Core
El bar, cuando conocí a Gaia:
